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La líder de la bancada colorada en Diputados y ex gobernadora de Canindeyú, María Cristina Villalba, calificó como “burla” el Plan Curuguaty presentado hace unos días como uno de los éxitos de la gestión de Federico Franco por el jefe de gabinete, Martin Burt,

“El Plan fue una vergüenza, representa una burla a los sectores más necesitados de mi departamento”.

Pese a los innumerables viajes que Federico realizó a Curuguaty, la ex gobernadora denunció que “jamás existió un trabajo institucional; yo lo recibía porque respetaba su envestidura, pero trabajo y resultados no hubo nunca. Vayan a ver como está la gente que supuestamente fue beneficiada, pregúntenle si es verdad lo que dicen”

Para Villalba: “Federico no tuvo ni liderazgo ni plan de gobierno” hecho que se ve reflejado en la cantidad de conflictos que deja como herencia.

“Nos ofrecen recetas que ellos no pusieron en práctica. No solucionan nada” dijo la parlamentaria antes de adelantar que la primera reunión de Horacio Cartes y su equipo será el mismo 16 con el sector docente.

“Horacio llega para dialogar, no para apagar incendios. Llega con voluntad de dialogo no con un extinguidor” ironizó.

El Plan según Burt

Según Martin Burt, con el Plan Curuguaty se logró que 342 familias superaran la línea de pobreza extrema cuando la meta era de 208.

Según el funcionario estatal, en términos generales, estas familias han aumentado su ingreso en un promedio de 36 por ciento.

El trabajo consistió en brindar asistencia a un total de 1.641 familias de las localidades de Britez Cué e Ybypyta, asentamientos de donde es oriunda la gente que ocupó las tierras de Marina Cue, escenario de la Masacre del 15 de junio de 2012.

Confirmando lo expresado anteriormente por Villalba respecto a la cantidad de “recetas” que dejan los hombres de Federico, Burt manifestó que en razón de su éxito, el plan está a disposición del futuro gobierno para su implementación en otras zonas del país.

Fuente: NOVA

EL DR. LAINO PRESENTARÁ DENUNCIA PENAL ANTE EL MINISTERIO PÚBLICO

POR EL DELITO DE ESTAFA EN GRADO DE TENTATIVA

El viernes 28 de junio a las 10:30 hs. de la mañana, en la sede central del Ministerio Público (Chile esq. Rodriguez de Francia), el Dr. Domingo Laino presentará una denuncia penal por Estafa en Grado de Tentativa, en contra de Federico Franco, la Senadora Zulma Gomez, integrantes del Directorio de Itaipú Binacional, lado paraguayo, y “autoridades” de la Fundación Género y Medio Ambiente – GEMA.

La denuncia guarda relación con publicaciones periodísticas que vinculan a la Senadora Zulma Gomez, una vez más, con hechos de corrupción y en este caso, vinculados con el Ente Binacional Itaipú.

Una Fundación fantasma solicitó, obtuvo la aprobación, y casi llegó a percibir la suma de 2 millones 40 mil dólares para un proyecto de construcción de pozos artesianos.

Es llamativa la conformación de la mencionada Fundación Gema, a solo sesenta días del golpe parlamentario del 22 de junio de 2012, la celeridad con que obtuviera en tan solo 30 días el Decreto Presidencial Nº 9704 que otorga al grupo de personas el carácter de Fundación.

Cabe recordar que en un primer intento, a través de una nota presentada el 18 de octubre de 2012, la Fundación GEMA solicitó a la Itaipú 10 millones de dólares para el financiamiento de otro proyecto denominado “Manejo integrado de micro cuencas linderas al área patrimonial de la Itaipú”.

La nefasta influencia de la Senadora Zulma Gomez ya ha sido denunciada en reiteradas ocasiones.

Asunción, 27 de junio de 2013.-


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Bruselas, 25 de Mayo del 2013

Visita informal de presidente electo del Paraguay a Bruselas

COMUNICADO DE PRENSA

 

Primero la larga cuenta pendiente de derechos humanos

No hay bases para normalizar las relaciones UE-Paraguay, opinan eurodiputados

A un año de la masacre de Curuguaty, el presidente electo de Paraguay inicia con un viaje a Europa, su primera visita al exterior. La masacre del 15 de junio del 2012  que dejó un saldo de 17 muertos fue instrumentalizada para organizar un juicio político contra el presidente democráticamente electo, Fernando Lugo y destituirlo. Acción fuertemente criticada por los organismos regionales e internacionales, quienes la calificaron de Golpe Parlamentario.

La ONU ha criticado tanto la destitución del presidente Lugo como la investigación totalmente sesgada de la matanza de Curuguaty. No se ha esclarecido el asesinato de 11 campesinos y posteriormente uno de los testigos claves, ni se han investigado las ejecuciones extra-judiciales, las detenciones ilegales, la tortura, ni la presencia de franco-tiradores en la escena del crimen. Es escandaloso, ni siquiera la titularidad de las tierras está clara. Para nosotros es evidente que no hay ninguna voluntad política al respecto, como lo hemos manifestado públicamente en una carta abierta a la Alta Representante de la UE, Catherine Ashton“, dijo Jürgen Klute, eurodiputado alemán del grupo GUE/NGL.

“El presidente electo opta por viajar a Europa para agradecer a ciertos gobiernos y la Comisión Europea su falta de posición firme contra el golpe parlamentario, en junio del año pasado“, dijo Raül Romeva, eurodiputado catalán de los Verdes/ALE.  “El golpe permitió al Partido Colorado, partido del dictador Stroessner, regresar al poder en las elecciones de abril 2013 .” Horacio Cartes es igualmente miembro del Partido Colorado. Según Wikileaks, la DEA (Departamento Anti-Drogas de los Estados Unidos) ha vigilado a Cartes en años pasados por presuntos vínculos con la mafia de la droga y lavado de dinero.

Helmut Scholz, eurodiputado alemán de la GUE/NGL y coordinador de comercio internacional, expresó su preocupación ante el rol que Cartes jugará en la integración regional Latinoamericana: “La próxima Cumbre del Mercosur se acerca y nos preocupa que el presidente electo continúe rechazando reconocer la membresía de Venezuela en el Mercosur. Además, su iniciativa de hacer ingresar a Paraguay unilateralmente como miembro observador de la recién creada Alianza del Pacifico podría por ultimo empujar aquel país a abandonar la unión aduanera establecida con sus vecinos.

Raul Romeva recordó que Paraguay padece de un agudo problema de concentración de la tierra. Bajo el  dictador colorado Stroessner, unos 10 000 campesinos e indígenas fueron brutalmente desplazados, para abrir campo a la agroindustria de soja. “El país pierde 400 000 hectáreas anuales de bosque. Los daños son irreversibles y llevarán a la total desertificación del país“.

Los eurodiputados consideraron que cualquier comunicación y eventual cooperación con las autoridades de Paraguay tiene que tener como enfoque la cuenta pendiente de derechos humanos, incluidos los sociales y ambientales.  Expresaron extrañeza por un almuerzo de trabajo en el Parlamento Europeo. “No hay que adelantarse“, dijo Ana Miranda, eurodiputada galega de los Verdes/ALE quién participó en la misión a Paraguay después del golpe de estado al Presidente Lugo. “Primero necesitamos señales fidedignas de solución a las graves faltas del estado de derecho en el país, una vez que el presidente electo haya asumido su cargo a mediados de agosto 2013. Cuando hablamos de seguridad jurídica, nos referimos a las ciudadanas y ciudadanos en Paraguay, no a las empresas extranjeras“, concluyó.

Un trabajo sobre el impacto de la adopción del algodón transgénico en el norte argentino elaborado por la CEPAL confirma que la incorporación de esta nueva tecnología contribuyó a aumentar la brecha entre pequeños y grandes productores.

NOVA se puso en contacto con Valeria Arza, una de las autoras del informe e investigadora del CONICET y el CENIT en el vecino país.

“Muchos pequeños productores prefieren producir con semillas transgénicas ya que les implica un manejo más sencillo de las plagas. Sin embargo, es cierto que sólo los productores de mayor tamaño tienen acceso al paquete tecnológico completo que acompaña a las semillas transgénicas y sólo ellos conocen con certeza la calidad e identidad de las semillas con las que producen. Esto ha contribuido a ampliar la brecha de productividad y rentabilidad que obtienen los productores de gran tamaño en relación a los pequeños. Los productores pequeños suelen obtener las semillas en el mercado informal y no tienen acceso ni al resto de los insumos ni a la maquinaria que optimiza la producción con semillas transgénicas” señaló la investigadora.

Entre otras cosas, el estudio de la CEPAL especifica que entre los problemas que enfrentan los pequeños productores se encuentran la falta de asesoramiento técnico (al adquirir las semillas en el mercado informal), el alto costo del paquete tecnológico (que los obliga a endeudarse o directamente prescindir de alguno de sus componentes), y las dificultades que tienen a la hora de optimizar tanto la siembra como la cosecha (El transgénico requiere de una cosechadora para su recolección, por ejemplo, inversión que no se justifica al cultivar pequeñas parcelas donde los agricultores siguen cosechando a mano).

El informe revela que el algodón BT (el mismo que se aprobó en Paraguay) tampoco es resistente a todas las plagas como se asegura. Son ir más lejos, el Picudo algodonero es inmune a los plaguicidas que incluye el costoso paquete tecnológico.

Números alarmantes

Otro informe, esta vez del CENIT, refleja que los pequeños productores tienen una participación mínima en los beneficios que la incorporación del algodón transgénico acarrea.

En el Chaco argentino, el 60% de los productores de algodón son minifundistas (siembran de 1 a 10 hectáreas) y producen apenas el 1% del total.

Los pequeños y medianos productores (11 a 200 hectáreas) son el 38% y producen el 33%.

Por último, los grandes productores (que cultivan extensiones mayores a las 200 hectáreas) son apenas el 2% pero producen el 66% del total del algodón del Chaco.

Queda claro que el algodón transgénico no fue pensado para mejorar la situación del pequeño productor como el actual gobierno y los lobbystas de la Monsanto pretenden hacer creer.

Descargue el trabajo de la CEPAL aquí:

http://www.eclac.org/publicaciones/xml/6/47606/RVE107Arzaetal.pdf

Habló Tito. Y disparó contra Cartes. En un acto electoral llevado a cabo en la ciudad de Encarnación, el senador liberal Miguel Abdón Saguier acusó a Horacio Cartes de haber estafado al Estado paraguayo por más de 40 millones de dólares.

“En los años 1986 y 1987 estuve preso en Tacumbú. Y ahí tuve ocasión de tratar con presos de distintas responsabilidades criminales. Homicidas, estafadores, etc. Ahí conocí a los famosos evasores de divisas, conocidos porque en el año 1985 compraban al BCP divisas preferenciales, es decir, dólares americanos, a 240 guaraníes cada dólar. ¿Para qué otorgaba el Estado estas divisas especiales? Para la compra de insumos e implementos agrícolas, para el estímulo de dicho sector”

“Vinculada a esas operaciones estaba la casa de cambios –Humaitá-, cuyo socio principal era el Horacio Cartes. Lo procesaron ha mba’e ha’e ojapo. Se fugó de la justicia y se fue a Punta Porá. Estuvo prófugo por más de 4 años, volvió y luego la justicia lo puso en libertad”, manifestó Saguier, recordando que en una entrevista, Cartes había declarado que tuvo que refugiarse porque existían poderosos personajes que lo perseguían. Irónicamente, Saguier resaltó que “el socio de Cartes era el hijo del General Brítez Borges, brazo importante de la dictadura que reprimía a los demócratas”.

Saguier comentó que los evasores compraban la divisa norteamericana a precio preferencial y en lugar de adquirir los implementos agrícolas, salían a las calles y vendían las divisas a 400 guaraníes cada dólar, “demostrando así su desprecio al crecimiento del campesinado y estafando al Estado en cerca de 40 millones de dólares”, fustigó el senador liberal.

Envalentonado, Tito también recordó su pasado democrático: “Varios opositores a la dictadura fuimos procesados por la ley nº 209 que consagraba el delito ideológico. Nos llevaban a la cárcel por pensar en los derechos democráticos y no por perjudicar al campesino vendiendo divisas preferenciales”.

Sin embargo, los ataques de Saguier se limitaron al empresario y no al Partido Colorado como él mismo se encargó de aclarar.

“Estoy seguro que Horacio Cartes no hubiera sido candidato a presidente en la época brillante del civismo colorado de Blas Garay, de Juan León Mallorquín, de Ignacio A. Pane, o de Ricardo Brugada. Jamás, porque los colorados lo que en ese momento defendían era la austeridad republicana, la transparencia y la honestidad”, dijo Saguier.

Quienes hablan de narcos y entreguismo, se olvidan las entregas que realizaron a las órdenes de reputados narcos de la historia reciente.

Nunca deja de sorprender lo mucho que la memoria de algunos políticos paraguayos puede llegar a recordar al montón de espejos rotos del que hablaba Borges, más aún si se considera el crédito ilimitado que pretende extender a los amigos la prensa hegemónica.

En ese contexto, especulando con la flaca memoria de un pueblo que considera cretino, el columnista de ABC color Ricardo Canese, secundado por su hija Mercedes, hoy se llena la boca hablando de narcos y entreguismo. Omitiendo, porque hoy es fácil, que el mismo Canese se desempeñó bajo las órdenes de Andrés Rodríguez como vice-ministro de Minas y Energías, posición desde la cual firmó en 1991 un acuerdo que entregaba la energía de Yacyretá por más de 50 años a su contraparte argentina.

¿Quién era Andrés Rodríguez, a cuyas órdenes se encontraba por entonces Canese? Valga hacer memoria unas líneas.

Desde 1965 pasaba por Paraguay un vital tráfico de heroína que cobró notoriedad cuando en Washington se supo quién lo dirigía. Era el antiguo agente de la GESTAPO Lucien Darguelles, alias Auguste Ricord, capo de la Conexión Latina que inspiró el personaje compuesto por el actor Fernando Rey en la celebrada película “Contacto en Francia”.

Uno de sus principales protectores era el general Andrés Rodríguez, emparentado con el dictador Stroessner y bautizado por la prensa internacional como “el general de los grifos de oro”. Se cuenta en Paraguay la anécdota de que cuando en una oportunidad el rey Juan Carlos de España visitó su residencia, se sintió impresionado por la fastuosidad y no resistió preguntarle si todas las riquezas a la vista las había adquirido con su sueldo de general.

Su protegido Auguste Ricord tenía su residencia y un motel en las afueras de Asunción, camino a Itá Enramada. Al frente lucía una pequeña réplica de la torre Eiffel con el cartel Paris-Nizza en luces de neón, y se conectaba con un pequeño puerto donde atracaban lanchas y una balsa con servicio regular a la costa argentina, a escasos cinco minutos de travesía por una ruta asfaltada. Parte del cargamento llegaba por ese cruce, a veces disimulado en automóviles Citroen usados importados desde Francia a Paraguay, para embarcarse rumbo a Estados Unidos en cargueros aéreos que partían de pistas controladas por jerarcas del régimen militar paraguayo como Rodríguez.

El negocio prosperaba sin sobresaltos hasta que el 18 de octubre de 1970 un Cessna monomotor fue detenido con casi cincuenta kilos de heroína pura en el aeropuerto internacional de Miami. El cargamento estaba evaluado en unos diez millones de dólares y los tripulantes eran Roberto Gallucci, alias César Bianchi, y el copiloto Balestra, ambos operadores de la red que dirigía Ricord bajo protección de Rodríguez.

El juez John Canella, a cargo del caso, solicitó la extradición de Ricord, quien a pesar de sus influencias fue a parar a la cárcel como privilegiado huésped a la espera que se aquieten las aguas.

La situación iría a complicarse cuando el 24 de mayo de 1972 el influyente columnista del Washington Post Jack Anderson denunció la complicidad del régimen paraguayo con el narcotráfico dirigido por Ricord, en una columna reproducida en 600 periódicos de todo el mundo. Anderson acusaba a varios jerarcas paraguayos con nombre y apellido, entre ellos Pastor Coronel, Andrés Rodríguez, Patricio Colmán, Sabino Augusto Montanaro, Francisco Alcibíades Brítez Borges, Leodegar Cabello, Hugo González y Vicente Quiñónez, la mayoría generales y altos funcionarios en servicio activo.

Una versión documentada de la nota fue publicada por la famosa revista Selecciones de Readers Digest, pero la edición fue prohibida y confiscada cuando llegó a Paraguay, un hecho muy recordado por la opinión pública que vivió la época.

Como el régimen de Stroessner seguía a pesar del escándalo protegiendo a Ricord y dilatando su extradición, Nixon envió como delegado al funcionario Nelson Gross quien se entrevistó con el dictador para solicitar en nombre de Washington por instrucción directa del presidente la extradición de Ricord. Dejó en claro que de no producirse de inmediato la resolución, el Paraguay dejaría de recibir asistencia económica y militar del imperio norteamericano.

Era suficiente argumento para convencer a Stroessner. Inmediatamente se dio instrucciones al presidente de la corte Suprema Juan Félix Morales para que disponga lo que requería el funcionario de Nixon. Pocos días después el Tribunal de Apelaciones revocó el auto interlocutorio de primera instancia y dio vía libre a la extradición.

Ricord fue literalmente fletado a Nueva York en un vuelo especial contratado por el gobierno de Estados Unidos. El juez Canella lo estaba esperando con todas las pruebas en la mano para condenarlo a veinte años de cárcel, lo cual considerando la edad del procesado equivalía a cadena perpetua. Por razones humanitarias se lo liberó a los diez años, gravemente enfermo, paralítico y sin habla.

Ricord volvió al Paraguay el 10 de marzo de 1983 y fue a recluirse en una vivienda no muy alejada del local donde funcionó su motel Paris Niza. Dos años después falleció. Andrés Rodríguez, el socio principal de Ricord, en 1989 llegaría a la presidencia del Paraguay con el golpe militar del 3 de febrero de 1989, a pesar de su bien ganada reputación en el mundo del narcotráfico.

La sociedad paraguaya lo recuerda como el narco que se blanqueó derrocando a Stroessner, con la venia de la embajada norteamericana.

Fue precisamente el gobierno de Rodríguez bajo el cual Ricardo Canese se inauguró como funcionario público entreguista, favoreciendo los intereses argentinos con su recordada entrega de Yacyretá. Ambas cosas, sus servicios a un narco y la entrega de Yacyretá, es lo que hoy Canese busca desesperadamente borrar de la memoria de los votantes paraguayos, con miras al 2013.

No en balde se ha dicho que el olvido siempre está lleno de memoria. O como redondeara Borges en Everness, solo una cosa no hay, es el olvido.

Hace 15 días, ocho de los 10 detenidos que están recluidos en la penitenciaria de Coronel Oviedo por la Masacre de Curuguaty comenzaron una huelga de hambre. Los imputados tienen sus razones: pasados tres meses y medios de la matanza, el fiscal Jalil Rachid no ha conseguido una sola prueba en su contra.

Sin embargo (y cómo el mismo dice) los sigue “teniendo ahí”. Uno de ellos, Nery Urbina, jamás estuvo en Marina Cué, pero el funcionario público insiste en que si. El resto de los detenidos afirma que efectivamente nunca estuvo entre los ocupantes. Sus familiares y amigos han aportado pruebas que confirman lo que Urbina dice, pero el fiscal ha preferido ignorarlas.

NOVA estuvo en Coronel Oviedo y comparte con ustedes un breve perfil de cada uno de los detenidos en el penal de Oviedo:

Dolores López tiene 22 años. Esta embarazada de dos meses. Antes de la ocupación, trabajaba como cajera en Asunción. Se estaba quedando en la casa de su suegra en Britez Cué y decidió ir a Marina Cué a visitar a su pareja, Luis Olmedo. Tiene un hijo, Francisco 4 años, qué cumplió 4 el 4 de octubre. No pudo estar en su fiestita, está detenida acusada de homicidio e invasión de inmueble ajeno. ¿Pruebas en su contra? Hasta ahora ninguna.

Felipe Balmori (En huelga) tiene 57 años, una chacra, y cuatro hijos, Mirta 22, Gilberto de 21, Esteban de 17, y Digna de 13. Desde que Felipe está detenido están solos. Llegó el jueves (es decir un día antes) a Marina Cué con el objetivo de pescar. Es tío de Adalberto y Adolfo Castro, se quedó a pasar la noche, por la mañana lo sorprendió la masacre. No sabe leer ni escribir. Casualmente, su declaración es la única de los detenidos que habla de Villaba como una persona temeraria. Un detalle: le tomaron declaración pero al terminar no le leyeron el texto. Firmó sin saber lo que escribieron.

Maria Fani Olmedo Paredes tiene 20 años y una nena de 3 años, Ana Lucia, que ahora está con la abuela. Es ama de casa y se encontraba en Marina Cué visitando a su hermano a quién fue a llevarle mercadería.

Juan Carlos Tillería (En huelga), detenido días después de la masacre, en un pricipio fue sindicado como uno de los francotiradores por la propia policía. Tiene 39 años y es de Britez Cué. Se dedica a la agricultura. Está casado con Cecilia con quién tiene 3 hijos: Antonia de 18, Carmen de 16 y Roberto Carlos de 14. Hacía 22 días iba y venia de la ocupación.

Arnaldo Quintana Paredes (En huelga) tiene 18 años. Es de San Luis, Villa Ygatimi. Se dedica a la agricultura y juega al fútbol en el club Central de km 35 de la Liga Curuguateña. Su puesto es 8. Desde que estuvo en al ocupación iba a entrenar todos los días, ese domingo pensaba jugar por la liga. Su papá se llama Jacinto, su mamá Carmen y tiene 4 hermanos y 2 hermanas.

Adalberto Castro Benítez (En huelga), es hermano de Adolfo (Muerto en la masacre) y Néstor (Detenido en La Esperanza) Tiene 24 años y también es Agricultor. Vive en Yby Pyta y es soltero. Hacía 22 días que estaba en Marina Cué.

Lucia Agüero (En huelga) tiene 27 años. Es viuda. Mamá de Milagros de 7 y Richard de 5, que ahora están al cuidado de su abuela. Es de la Colonia Pynandi. Hacía cuatro días que estaba en Marina Cué. Trabajaba en Asunción y cursaba 8 y 9 grado.

Alcides Ramírez (En huelga) tiene 27. Es de Britez Cué. Trabaja como chofer de camión. Tiene un hijo, Wiliam de 2 años. Hacía una semana estaba en Marina Cué.

Luis Olmedo (En huelga), es hermano de Fani. Tiene 22 años. Esta en pareja con Dolores hace dos años y juntos esperan el primer bebé. Se dedica a la agricultura y la carbonería.

Nery Urbina (En huelga) tiene 50 años, es comerciante y agricultor. Fue dirigente de la liga curuguateña y la mañana de la masacre participaba de una reunión política por la distritación de Yby Pyta 2. Cuando supo de la masacre fue a socorrer a los heridos. Más allá de las numerosas pruebas fotográficas y testimoniales, el fiscal insiste con que miente.

Con este artículo intentamos divulgar una primera entrega de una visión de análisis del tema relacionado con las semillas de maíz, el cual puede ser traspolado para analizar la dominación y peligros que subyacen, para cualquier tipo de semilla que haya o esté siendo trabajada desde las llamadas “instituciones científico-técnicas públicas o privadas”. Además se intenta develar los intereses que condujeron a la erosión de nuestra Agricultura Indocampesina o Campesina por el sistema de producción de la Rockefeller.

Ancestralmente la cultura de nuestros pueblos originarios y los campesinos, lograron y adaptaron las semillas de sus cultivos según sus demandas culturales y condiciones agroecológicas. Semillas y cultivos que tributan al sustento de los pueblos en armonía con el todo. Estos logros intelectuales, nunca han sido propiedad de hombre alguno, por el contrario son patrimonio cultural de todos y más aún, son ofrendas que departen los pueblos. Y lo más importante es que muchos de esos cultivos, frutos o semillas son sagrados, para nuestra cultura originaria. El caso del maíz tiene una connotación cultural muy profunda en los pueblos de la hoy América. Junto con el amaranto, la papa, la yuca, la quinua, no sólo constituyó parte de una importante y diversa base alimenticia (Sanoja, 1997), sino que es valorado con una carga espiritual en nuestra cosmogonía, cosmovisión y cosmovivencia tan importante, que es considerado sagrado, origen del género humano y parte de las deidades. Con el desarrollo de la sociedad eurocéntrica y su industrialización, toda esta estima cultural se ha reducido, materializado, mercantilizado, a un rubro, artículo de consumo, a un bien, una mercancía, un commodities, una materia prima; que ya ni nutre, ni da salud, sino genera ganancias a sus nuevos e ilegítimos propietarios.

Según Vessuri (2003), los Estados Unidos de Norteamérica, entre 1909 y 1919 resolvió la base teórica de la hibridación y los rendimientos de sus maíces estuvieron estancados entre 1920 y 1925, cuando cayeron en franca disminución. Como lo demuestran los datos de Jugenheimer (1959) entre los años 1.934-1.938 el rendimiento del maíz de los Estados Unidos de Norteamérica tuvo un promedio de 1.400 Kg/Ha (cifra posiblemente sobrestimada, pues incluye estimaciones en equivalencia de granos para el maíz ensilado, forrajero y el maíz comido en pie); mientras los maíces de América del Sur promediaron 1.530 Kg/Ha, destacando Argentina con 1.810 Kg/Ha; Bolivia 3.000 Kg/Ha; Brasil 1.390 Kg/Ha; Perú 1.610 Kg/Ha; Chile y Venezuela 1.380 Kg/Ha. Ante este panorama los administradores del Departamento de Agricultura (USDA) comenzaron a promover el método de la hibridación para aumentar sus rendimientos. En conjunto con National Academy of Sciences-National Research Council (NAS-NRC), organización científica privada “sin fines de lucro”, con domicilio en los Estados Unidos, que trabaja y asesora al Gobierno Federal y la Fundación Rockefeller (organización privada también “sin fines de lucro” hija de la Standard Oil Company, la compañía petrolera norteamericana más grande e importante del entonces), deciden recolectar en nuestros pueblos latinoamericanos (Centro, Sur y Caribe), la mayoría de razas posibles de maíces autóctonos, para mejorarlos genéticamente y tener una amplia base genética para utilizarlos en la hibridación y luego comercializarlos a nivel mundial. Para lograr este fin, en 1.950, bajo el subterfugio de la investigación para “mejorar la producción nacional de maíz de estos pueblos”, se concibe un convenio entre la Fundación Rockefeller y el Ministerio de Agricultura de Colombia. Envían grupos de científicos norteamericanos, quienes con la contratación y colaboración de ministerios, centros de investigación, universidades, investigadores y profesionales nacionales inician la recolección, no solo del material germoplásmico de nuestros maíces, sino además los saberes culturales relacionados con cada raza. Según se desprende del trabajo de Grant y col. (1.963), las colecciones de cada país fueron acompañadas por publicaciones científicas a saber: Races of Maize in Mexico (1.952); Races of Maize in Cuba (1.957); Races of Maize in Colombia (1.957); Races of Maize in Central America (1.957); Races of Maize in Brazil and Other Eastern South American Countries (1.958); Races of Maize in Bolivia (1.960); Races of Maize in the West Indies (1.960); Races of Maize in Chile (1.961); Races of Maize in Perú (1.962); Races of Maize in Ecuador (1.963) y Races of Maize in Venezuela (1.963); comenzando un proceso de apropiación intelectual, que posteriormente culminaría con la patentización industrial; así como una especie de saqueo lícito, donde éstas colecciones (de una gran diversidad de semillas), fueron a nutrir los bancos de germoplasma internacionales. Riccelli (2000) reporta que el 95% de la diversidad genética del maíz, hoy día está “preservada” en 25 bancos de germoplasma alrededor del mundo. Grant y col. (1963) señalan que la NAS-NRC decide establecer tres centros de investigación, en México, Colombia y Brasil, para “continuar las investigaciones en el mejoramiento científico de las semillas de maíz”. El centro de México, se encargaría de los trabajos en México, Centroamérica y el Caribe (incluyendo a Venezuela); Colombia del resto de los países andinos (Colombia, Bolivia, Chile, Perú, Ecuador) y Brasil, los países del sureste de América (Paraguay, Argentina y Uruguay). Este trabajo no sólo consistió en la biopiratería y bioespionaje encubierto, sino que por supuesto incluyó el “entrenamiento de investigadores” para que trabajaran en sus respectivos países, los planes de fitomejoramiento al servicio de la privatización, apropiación y mercantilización de la Fundación Rockefeller. En 1.966 en un convenio entre la Fundación Rockefeller y el gobierno de México, el centro de México se convierte en el Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo (CIMMYT); de allí surgió la Revolución Verde y en 1.970 se le otorga a uno de sus investigadores, Norman Borlaug, el premio nobel de la paz. De modo que se expande a nivel mundial un desarrollo tecnológico para monocultivos, mediante el uso de semillas de maíz mejoradas e híbridas altamente subsidiadas con insumos de origen petrolero. Es decir la actividad investigativa “sin fines de lucro” llevada a cabo por la Fundación Rockefeller, trajo como consecuencia la dependencia agrícola y alimentaria de nuestros países; la entrega de la soberanía genética; un fuerte desgaste de nuestra variabilidad genética; un enorme daño ecológico; la concentración de la gran propiedad de la tierra; un caudal de campesinos desplazados condenados a la pobreza; y la erosión de nuestras endógenas y sustentables culturas Indocampesinas; siendo desplazadas por los sistemas de producción agroempresarial; acrecentando cuantiosamente los negocios y ganancias mundiales de su centro madre, la Standard Oil Company, propiedad de los Rockefeller.

El investigador venezolano San Vicente (2000) describe parte del andamiaje institucional científico logrado por la Rockefeller en estos términos: “…más de 100 científicos procedentes de 40 países forman parte del personal del CIMMYT, el resto está asignado a 16 países en desarrollo, colaborando con alrededor de 100 naciones en todo el mundo. Este personal regional provee un vínculo vital con los colaboradores de los programas nacionales, conduciendo investigaciones conjuntas, facilitando el flujo de dos vías a través del cual, el material genético mejorado fluye desde el CIMMYT hacia los países cooperadores y resultados de las investigaciones fluye desde los países cooperadores hacia el CIMMYT. Además más de 2500 investigadores de todo el mundo han recibido entrenamiento en los programas de capacitación ofrecidos por el Programa de Maíz del CIMMYT. Numerosos científicos venezolanos, tanto del sector oficial como privado, han recibido entrenamiento formal o informal en las instalaciones del CIMMYT, en México o Cali, Colombia. Estos entrenamientos consisten en cursos cortos, visitas cortas, asistencia a congresos y postdoctorados. El CIMMYT trabaja con los ministerios de agricultura de los países en desarrollo así como con sus colegas de los programas nacionales de investigación agrícola y de organizaciones no gubernamentales. El personal del CIMMYT colabora muy de cerca con sus homólogos en numerosos centros científicos de excelencia en el mundo…” (En cursiva nuestro).

Luego, la Fundación Rockefeller impulsa la creación de una red internacional para la investigación agrícola, creándose en 1.971 el Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR); el cual es financiado por la FAO, el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); con 15 centros de investigación a nivel mundial y más de 8.000 científicos, trabajando en más de 100 países1.

Obviamente uno de estos 15 centros, es el CIMMYT y una de sus directrices estratégicas actuales es el uso de la biotecnología (“técnicas moleculares”) para la obtención de germoplasma resistente a insectos-plagas y tolerantes a sequía.

Como fácilmente se puede apreciar, todo el andamiaje científico-técnico nacional e internacional agrícola está penetrado y diseñado a la férrea medida de los intereses económicos del agronegocio del norte, del sur, del este y oeste. En pocas palabras hay una globalización científico-técnica que trascendió las fronteras ideológicas. Históricamente, hay tres etapas dónde este andamiaje ha prometido resolver el problema del hambre a nivel mundial, a saber: el mejoramiento de variedades; la hibridación y ahora ofertan la transgénesis. Cualquier revolución emancipadora, debe revisar a fondo este andamiaje que acecha por el norte, el sur y el Caribe.

Con el devenir de los años, las semillas de varios cultivos que los pueblos orgullosos y generosos cedieron al “desinteresado investigador extranjero sin fines de lucro, que venía a mejorar la producción para erradicar el hambre”, hoy se encuentran ilegítimamente expatriadas, secuestradas por expertos, apropiadas y privatizadas por patentes, sometiendo a los pueblos que culturalmente las lograron y compartieron.

 

C.A.R.I.A.C.O. Colectivo Ampliado para la Restauración e Investigación de Agricultura Campesina y Originaria.

 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Grant, U.; Hatheway, W.; Timothy, D.; Cassalett, C.; Roberts, L. 1963. Races of maize in Venezuela. National Academy of Sciences-National Research Council. Publication 1136. Washington, DC. USA. 91p.

Jugenheimer, R. 1959. Obtención de maíz híbrido y producción de semilla. Cuadernos de Fomento Agropecuario Nº 62. Colección FAO. 395 p.

Riccelli, M. 2000. Fuentes útiles de germoplasma. Mejoramiento genético y biotecnología. En: H. Fontana y C. González (Eds.). El maíz en Venezuela. Fundación Polar. Caracas, Venezuela. pp. 99:105.

Sanoja, M. 1997. Los Hombres de la yuca y el maíz. Un ensayo sobre el origen y desarrollo de los sistemas agrarios en el Nuevo Mundo. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Caracas, Venezuela. 230 p.

San Vicente, F. 2000. El CIMMYT y la cooperación internacional en el mejoramiento del maíz. Mejoramiento genético y biotecnología. En: H. Fontana y C. González (Eds.). El maíz en Venezuela. Fundación Polar. Caracas, Venezuela. pp.195:205.

Vessuri, H. 2003. El hombre de maíz de la Argentina: Salomón Horovitz y la investigación en la fitotecnia sudamericana. Centro de Estudios Interdisciplinarios de América Latina y el Caribe. IVIC, Venezuela. Vol 14 (1). En: http://www.ivic.gob.ve/estudio_de_la_ciencia/Enlapublic/documentos/Horovitz.htm

1 http://www.cgiar.org
 

* Andrés Avellaneda es Prof. IDECYT-UNESR- Miembro del C.A.R.I.A.C.O.

andresavellaneda42@yahoo.com

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

De la redacción de NOVA Paraguay.

Alicia Aguero ve la foto de su hermano muerto entre los pastizales y se larga a llorar. Aunque no disparó un solo tiro, no estaba armada y reclamaba lo que hoy el Estado reconoce son tierras públicas, está presa desde hace dos meses en la cárcel de Coronel Oviedo acusada de Homicidio Doloso, Coacción e Invasión de Inmueble Ajeno.

Alicia cuenta que estaba en Marina Cué porque sus hermanos le pidieron que no los dejara solos, y que la fatídica mañana el grupo campesino fue al encuentro de los policías con la intención de hablar “no a disparar o violentar”.

Dice que segundos antes de la balacera “un señor” le dio a su hijo “para que le atendiera”. El señor era Adolfo Castro (x).

“Los policías venían desde el frente y desde atrás” relata.

Cuando empieza el tiroteo, tira la criatura en un yuyal y se arroja encima para protegerla. En ese momento recibe un disparo en su pierna izquierda.

Alicia pudo ver como los policías perseguían a los campesinos que huían entre los pastizales disparando a mansalva e indiscriminadamente.

Una vez capturada, los uniformados comenzaron a interrogarla. Estaba herida y tenía una criatura en brazos, pero eso no pareció importarles.

Sin obtener ningún resultado, la llevaron detenida. Rumbo a la patrullera pudo comprobar la indiferencia policial ante los cuerpos de campesinos muertos que yacían tirados a la vera del camino.

Esta chica, que apenas supera los veinte años, asegura que no había infiltrados en el grupo de campesinos, que las armas que tenían sirven solamente para cazar animales y que no fueron sus líderes los que iniciaron la balacera.

Felipe Urbina dice haber llegado a Marina Cué a eso de las 11 de la mañana cuando “ya había pasado la guerra”. Quería ayudar a los heridos. Cuando vio que Arnaldo Quintana, con el estómago abierto por el disparo de una automática, se arrastraba tratando de cruzar un alambrado, no dudó en auxiliarlo. De inmediato, la policía se abalanzó sobre ellos.

Los efectivos lo rociaron con un gas que le quemó el cuerpo. Mientras lo patean en el suelo, intentan que responda preguntas para las que Felipe no tiene respuestas.   

La oportuna aparición de un reportero gráfico obligó a los policías a detener el castigo. Le quitaron los documentos y lo subieron a una camioneta. La paliza lo mantuvo tres días en el hospital donde lo sometieron a constantes interrogatorios.

-“Vamos a matar a tu familia si no hablas” asegura que le decían.

El domingo no aguantó más y se largó a llorar. El acoso policial era insoportable.

El informe médico de Felipe Urbina dice que las heridas no son producto ni del gas ni de los golpes, sino del impacto de las balas de goma. Lo redactó el mismo profesional que autorizó a los uniformados interrogarlo mientras estaba convaleciente.

Las palabras se atropellan en su boca. Está claro que es la primera vez que alguien escucha con atención su relato y entonces comprende que es su oportunidad de decir la verdad, su verdad, una muy diferentes a la que todos repiten.

Dice que quiere paz entre los paraguayos; que no haya nunca más otro  Curuguaty; que desea que se sepa la verdad.

Nos invita a su casa para que sepamos quien es, como vive y que conozcamos a su familia.

“No soy ningún delincuente, fui al lugar como miembro de la sociedad a rescatar personas heridas”.

Arnaldo Quintana, quien quizás le debe la vida, asiente.

El joven al que Urbina auxilio escucha atento el relato. Tampoco tiene más de veinte años. Como todos los campesinos que ocupaban el lugar, salió al encuentro de la comitiva policial con la premisa de dialogar, tal como habían acordado hacer en la reunión previa que mantuvieron todos los ocupantes. (Rubén Villalba y Avelino Espindola incluidos)

Al dirigirse hacia la comitiva, advirtieron que la policía avanzaba tanto al frente como a sus espaldas, estableciendo una especie de corralito sobre ellos.

De repente, escuchó un disparo detrás suyo. Quintana salió corriendo como el resto de los campesinos. La policía comenzó a dispararles. Lo hirieron pero logra escapar. Estaba desarmado.

“Queríamos hablar, pero ellos no quisieron hablar” sentencia Arnaldo.

Coincidencias

Todos los detenidos coinciden en que nunca se planteó la idea de resistir el desalojo, que la policía no fue emboscada y que, por el contrario, fueron los uniformados los que rodearon al grupo campesino.

Coinciden también en señalar que  a los pocos segundos de escuchar un primer tiro se desató la balacera, pero que no saben de donde vinieron ni quienes efectuaron los primeros disparos.

Estos testimonios coinciden con el de “Richard”, el menor que permanece detenido en el correccional de Villarrica, con el que estos campesinos jamás tuvieron contacto tras la masacre.

Aunque al principio se mostraron temerosos, los detenidos terminaron dando detalles que contradicen abiertamente la versión “oficial” de lo ocurrido. Casi desesperados, nos pidieron que contemos lo que vivieron. Saben que nadie los escucha y quizás esta sea la única oportunidad que tengan de decir su verdad.

(X) Adolfo Castro murió en la masacre

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